5.7.16

Mamá, quiero ser cosplayer.

10 comentarios:
¡Hola, amigachos! ¡Bienvenidos una vez más! Hoy toca ponernos serios y hablar de DINERO, familia, hijos, embarazos, hipotecas, bonos del Tesoro...

Sabéis bien que no me gusta cotillear ni hablar de mierdas públicamente, pero creo que esta vez me lo voy a permitir por dos razones: he vivido una situación incómoda y cuasi surrealista de primerísima primera mano y, además, creo que ya va siendo hora de hacer divulgación sobre cómo funciona el cosplay actualmente porque esto SE NOS ESTÁN YENDO DE MADRE.

Empecemos por la situación.
Hace apenas un par de días, después de terminar de juzgar el concurso en la Metropoli Comic Con de Gijón (en la que lo pasé teta el 99,9% del tiempo), bajé del escenario y un señor se acercó a mi muy enfadado. Yo al principio pensaba que estaba de broma, pero resultó estar enfadado de verdad. Y la razón era que su hijo no había recibido ningún premio en el concurso añadiendo, para más inri, que el ganador del primer premio, con su impecable armadura de Breserk manufacturada en cuero, era, en palabras de su boca, "una mierda".

No quiero hablar del disfraz de su hijo y no quiero hacer comparaciones. Mi papel como jurado terminó una vez finalizó el concurso y estoy segura de que el boca a boca ya os hará llegar la identidad del susodicho. O no. Me da igual.