19.11.11

The Elder Scrolls V: Skyrim


Bueno, bueno, bueno ¿cómo van las cosas?, ¿Bien?. Estupendo. Ahora achitonarse que voy a hablar.

Como ya sabréis, el 11/11/11 (aparte de la lotería) los todopoderosos Dioses de Bethesda, tan bondadosos y amables ellos, dieron a conocer al mundo el grande, el supremo, el placentero, el irresistible The Elder Scrolls V: Skyrim.


Para los que no estéis familiarizados con la saga Elder Scrolls (¡¡Herejes de mierda!!). Todo comenzó allá por el año 1994 cuando los señores de Bethesda lanzaron un juego de estilo RPG llamado The Elder Scrolls : Arena.
En el cual encarnábamos a un enviado por los dioses para desenmascarar a Jagar Tharn. El cual era un mago guerrero que había mandado al “Emperador” a una dimensión paralela mu chunga. Nuestro objetivo consistía en rescatar a Uriel Septim (Cuyo nombre no dejaremos de escuchar por el resto de juegos de la firma. Era un tío importante).

(¿Qué sería de un juego de rol sin goblins?)

El juego ofrecía una libertad nunca vista hasta el momento en un videojuego. Podrías pasearte por todo el imperio haciendo lo que más te apeteciera: Entrar en las típicas mazmorras, ayudar a los ciudadanos, salvar a un viajero o buscar un empleo son solo algunos de los ejemplos. A pesar de no destacar por sus gráficos, bastante mediocres, sorprendió su interesante línea argumental y su libertad absoluta por el gigantesco escenario. La gran desventaja del juego era la enorme cantidad de errores que dificultaban in extremis la finalización del juego. Los ya conocidos y famosos bugs que tanto amamos odiamos.
Quitando estos pequeños problemas era el ejemplo prefecto de un RPG a pesar de que Bethesda Softworks lo orientase como un “Gladiador Busca Gloria y Fama. Preguntad por Antonio”. Lástima que el juego no saliese a la venta en España.

Dos añitos de desarrollo más tarde salió al mercado The Elder Scrolls II: Daggerfall
En la segunda entrega nuestro personaje es enviado a la Alta Roca, la parte más occidental de Tamriel y tierra natal de los bretones. Estamos allí por orden directa del mismísimo Uriel Septim para cumplir dos objetivos: llevar una carta a un Cuchilla (caballero al servicio del emperador) de la corte de la ciudad de Daggerfall, y liberar a un rey fantasma cuyas intenciones desconocemos en un principio. La cosa se complica cuando el Cuchilla nos "invita" a ayudarle en la búsqueda de una llave para resucitar al Numidium, un extraño robot gigante que guarda un gran poder para el imperio.

(Gente chunga en 3D que te paralizaba)

El juego es el más extenso de todos, tanto por la línea argumental como por el mapeado (la Gran Roca es similar en tamaño a Inglaterra). Era mucho más profundo que Arena, y aumentaban los toques roleros. Nos presentaba también unos vivos escenarios en 3D muy buenos para la época. Disponíamos de miles de mazmorras y cuevas para visitar, y más de 750.000 personajes con los que interactuar, desde pueblerinos hasta caballeros.
El juego podía ser excesivamente extenso para un jugador novato. Además esta entrega añadía cinco finales distintos

Luego salió The Elder Scrolls III: Morrowind allá por el 2002, que fue donde más o menos ya la gente se empezó a enganchar a la saga Elder Scrolls. Con una profundidad de trama impresionante, en Morrowind teníamos la misión de acabar con Dagoth-Ur un Dios chungo de esos.
Con un mapeado gigantesco, bien detallado, la posibilidad de edición de personaje y la cámara en tercera persona hicieron de la tercera entrega de Morrowind el “GOCHY” perdón GOTY (Game Of The Year) de 2002. Para muchos sigue siendo el mejor juego de rol de la historia (hasta ahora).

(Nos atacan Kate Moss y sus amigas.... ¡Ah, no! Solo son esqueletos reanimados por un malo maloso)

Si algo caracteriza estas sagas es el fanart que Bethesda fomenta dejando a la comunidad de jugadores los packs de edición para crear armas, armaduras e incluso regiones nuevas para el juego que hacen que la vida de este se alargue infinitamente. Esto es comunmente conocido como Mods. Que gracias a los fans los juegos de bethesda se convierten en algo incluso más grande, de lo que ya es.

Tras 4 añitos de desarrollo sale a la venta The Elder Scrolls IV: Oblivion.
Sí señores, ya hemos llegado a Cyrodiil, la capital del Imperio de Tamriel. Justo después de la visita del colega Uriel Septim (os dije que era importante) y de que nos comunique que somos los elegidos para patearle el culo a los malos en Oblivion, comenzaremos a jugar un prólogo. Que, según como lo hagamos, definirá nuestra profesión.

(Goblins y Mazmorras, rolero 100%)

Este juego ha innovado y sorprendido a todos. No solo por estrenar la nueva generación de videojuegos de una forma espectacular, sino también por la infinidad de posibilidades. El mundo vuelve a ser gigantesco, con unas majestuosas ciudades cada una con su propia historia y problemas. Con una gran calidad gráfica y con unos escenarios muy variados. Los diversos gremios dan mucha variedad al juego.
Fue coronado "Game of the Year" de 2006.

Cabe recalcar, una vez más, la cantidad impresionante de mods que contiene este juego. Tras esta pequeña clase de historia pasemos a…

The Elder Scrolls V: Skyrim

( ¡¡FUS RO DAH!!! )

Para los que no lo sepáis: Skyrim es la tierra natal de los nórdicos. Sí, los tíos esos rubios descamisados que visten pieles de oso y van con un hacha (y barba).
El juego se desarrolla 200 años después de Oblivion, en Skyrim. Donde los Dragones (Dovah) han vuelto guiados por su líder Alduin “El devorador de mundos”.
Pues como de costumbre los Dioses mandan al único que puede detenerlos. No, no es la mujer de Alduin con la regla; es al que el la lengua de los dragones conocen como Dovahkiin,¡¡¡ DRAGONBORN!!! (¡¡Fus Ro Dah!!) (Y ahora empieza la música épica que hace que moje las bragas como una colegiala cuando ve a Justin Bieber y a los del Crepúsculo juntos).

Si algo caracteriza a Skyrim es aparte de la renovación a nivel gráfico, es la música que lo acompaña. Seamos claros, es una música que si la escuchamos con los ojos cerrados nos transporta a un mundo de fantasía al norte. Épica en los combates, serena durante la exploración, animada en los mercados y tabernas y oscura en las mazmorras.

Si algo hace bueno un juego de rol es la ambientación, y gracias a Jeremy Soule, Skyrim a nivel musical es una obra de arte.
En este video se observa como el compositor y el equipo técnico se ponen de acuerdo en lo que buscan.


Y para muestra un botón: he aquí la canción que me hace mojar las bragas como una colegiala hormonada

Sí, sí, me repito mucho pero ¿Qué es un juego sin una buena banda sonora? Una caca. Skyrim es uno de los pocos juegos con los que no me he ido fijando como eran los gráficos, que tal iban las animaciones etc… (que son cojonudas, por cierto).
Señores, es un RPG, si quiero graficazos me voy a jugar al Battlefield 3. Skyrim nos engancha con cada momento, es lo que todos los amantes de los juegos de rol desean. Dragones, Vikingos, Mazmorras etc…
Incluso las voces, a pesar de ser más o menos 27 actores haciendo cada uno más de 150 voces. Las voces son de nórdico, se nota que son vikingos.

En resumidas cuentas, ya desde el primer minuto Skyrim nos enganchará durante sus más de 200 horas de juego y, por si esto fuera poco (que no lo es) se nos generarán misiones secundarias infinitas, encargos, spawns de dragones, etc… En un mapeado inmenso un pequeño ejemplo de esto es:
Has acabado una línea de quest en una ciudad y el Jarl (mandamás) te pide ayuda para que mates a unos bandidos, des caza a un gigante o acabes con un dragón o que entregues una misiva a otro Jarl. Una vez aceptamos esta empresa salimos de la ciudad a lomos de nuestro corcel cuando escuchamos un sonido. Sí amigos, es un dragón.
Tras una feroz batalla contra el lagarto alado nos haremos con su alma, que nos ayudará más adelante a desbloquear Thu’ums o Gritos, que son el idioma que hablan los dragones cuando escupen fuego o hielo. Y que según avancemos en el juego iremos desbloqueando.

Una de las grandes innovaciones es que ya no eres el típico tío que elige una profesión y tal… ¡No! En Skyrim puedes empezar siendo un guerrero fornido y a mitad de juego empezar a usar conjuros. Ya que no hay clases ni restricciones.
En vez de elegir una clase podemos activar una de las piedras guardianes, que nos darán los beneficios de cada uno. Por ejemplo, podemos activar al principio la del guerrero y cambiarla cuando queramos por la del mago. Esto hace al juego mucho más entretenido, ya que podremos usar todos los hechizos y demás. Siempre y cuando tengamos suficiente oro para comprarlos.

Otra de las cosas es lo que no puede faltar a ningún RPG: ¡El Crafteo! En Skyrim podemos ser nuestro propio armero y fabricarnos nuestras propias armas y armaduras. Crear nuestras pociones y venenos o encantar nuestras armas y armaduras para hacerlas más letales y resistentes. Para ello necesitaremos recursos que bien podremos comprar o encontrar por las tierras de Skyrim.

Un Cambio nuevo también es a la hora de subir de nivel, ya que en vez de liarnos a matar bichos y conseguir experiencia. Subiremos de nivel al subir nuestras habilidades. Un ejemplo es que si somos aficionados a las armas de 2 manos cuanto más las usemos, más rápido alcanzaremos el siguiente nivel donde aumentaremos nuestra magia, salud o estamina.
Una vez hayamos elegido entre estas 3 podremos gastar un punto de habilidad o perk (Fallout a tope), que mejorarán nuestras habilidades; ya sea dándonos unos porcentajes de daño mayores o capacidades como hacer zoom con el arco, reducir el peso de las armaduras o no hacer ruido al caminar oculto. Todo esto y ¡mucho más!.

La innovación que más ha hecho a los fans babear como locos ha sido la capacidad de usar un arma a cada mano. Vease espada y daga, espada y espada, espada y conjuro, etc. Lo cual hace que podamos darle un toque más “personal” a nuestro personaje, ya que cada persona no tendrá la misma manera de luchar.

Y para ir terminando, que esto se alarga mucho, sólo queda mencionar la gran mejora del editor de personajes. Se nota mucho que los fans no estaban contentos con el editor de Oblivion, un gran fallo ya que las barbas parecían pintadas y seamos serios… ¿Qué es un vikingo sin su barba? Desde pinturas de guerra al estilo “Braveheart” a otras más del estilo de una secta. Tenemos incluso símbolos nórdicos.
Sinceramente es un juego redondo que nos hará no dejar de pensar en él. Y hasta aquí mi comentario-análisis sobre Skyrim.

3 comentarios:

  1. Puto amo, puto sabio de The elder scrolls y buen artículo

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  2. Gracias por el artículo! Cuando vi el trailer del juego quise morir XD La música me encanta y cuando vi que era de Bethesda, después de lo que me gustó el Fallout, un juego así de épico y fantasioso...me encanta xD Yo la verdad es que desconocía la saga por completo, soy nueva en el mundo videjueguil, así que esa pasada por todas las partes me ha parecido estupenda.

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